jueves, 3 de julio de 2008

Los comediantes

José lo había visto algunas veces, ya no recordaba cuántas y siempre en casa de los Martelli. Se lo habían presentado como a un amigo de la familia y a él nunca se le ocurrió indagar. Es verdad que
todas esas veces le había parecido ver en su mirada algo familiar y a la vez, en lo más recóndito,un dejo de resignación, pero la juventud de hijo único y consentido por su madre ya muerta le reclamaba otros intereses y ese hombre al fin y al cabo lo tenía sin cuidado.
Se llamaba Esteban y no supo nada más de él hasta que un día Guille Martelli, su primo, lo llamó para decirle que había muerto su hermano. Así, sin preámbulos.
José sintió un tirón fuerte en la sien como cuando no se puede asimilar la sorpresa y entonces se le pasó en el acto por la cabeza la cara de Esteban, su expresión algo doliente y lo supo todo en ese instante. Esos silencios en la casa cuando vivía su padre, la tristeza eterna de su madre y Guille que seguía "fue por preservarte entendelo,Esteban fue un error y los abuelos lo dieron en adopción ni bien nació, tiempo después tu madre conoció a tu papá y se casaron".
Ahora José entendía muy bien los ojos húmedos de Esteban esas navidades que habían pasado en lo de los Martelli y el abrazo en silencio con su madre y toda esa familia de comediantes representando la escena para él, para preservarlo.

1 comentario:

LF dijo...

Le alargaría un poco la trama
No?